El Tranvía de Granada a Sierra Nevada fue una línea de ferrocarril de vía estrecha de la provincia de Granada (España), que funcionó entre 1925 y 1974

.

Hasta cuatro proyectos distintos se presentaron desde 1906 con anterioridad al proyecto finalmente construido, llevado a cabo por iniciativa de Julio Quesada Cañaveral y Piédrola, Duque de San Pedro de Galatino, y sus socios con el establecimiento de la Sociedad Anónima del Tranvía-Ferrocarril de Granada a Sierra Nevada en 1919. Las obras se iniciaron en 1921 con la intención de conectar la zona de las Vistillas, en Granada, hasta la zona El Charcón y desde aquí hasta Sierra Nevada.

El trazado seguía el curso del río Genil hasta Maitena, discurriendo paralelo a la carretera de Granada a Sierra Nevada hasta la localidad de Pinos Genil, atravesando catorce túneles y veinte puentes. En febrero de 1925 se inauguró el primer tramo entre Granada y Güéjar Sierra, extendiéndose hasta Maitena en 1927. Debido a dificultades económicas y a los avatares políticos de España, hubo que esperar hasta 1944 para la puesta en funcionamiento del tramo entre Maitena y Barranco de San Juan. En este punto, se proyectó la construcción de un funicular hasta las pistas de esquí de Sierra Nevada, a 2.200 msnm, que nunca llegó a construirse.

En 1971 la gestión pasa a FEVE​ siendo clausurado el 19 de enero de 1974.2. El trazado, con un total de 24 kilómetros, fue anegado en parte tras la construcción del embalse de Canales.

Parte del material fue vendido como chatarra y otra parte permaneció durante años en las viejas cocheras del Paseo de la Bomba; las vías y el tendido eléctrico fueron desmantelados; las estaciones, aún en pie, fueron abandonadas. La plataforma por donde discurrían las vías sirvió para ensanchar la carretera de la Sierra y, desde Maitena, para construir un estrecho camino que aún hoy permite llegar en coche hasta el Barranco de San Juan.

Hoy se puede disfrutar  del sendero del tranvía de Sierra Nevada, convertido en una ruta senderista abrigada por campos de castaños y el discurrir del río Genil con sus frías aguas procedentes del deshielo de la Sierra. Es una de las dos rutas de Vía Verde de Granada, habilitada para senderismo accesible.